Nuestro deber es vigilar que cada peso del erario, se traduzca en bienestar para nuestras comunidades: Dip. Montse Murillo
* Exhorta al ASEBC a realizar el análisis respectivo, cuando el Congreso le comunique la tercera modificación presupuestal aprobada por el 1er Ayuntamiento de San Quintín
* Los
tiempos de la discrecionalidad ya pasaron, no más partidas abiertas, no más
decisiones financieras sin sustento técnico
Libertad,
Mexicali, B. C., Octubre 03 del 2025.-“Nuestro
deber es claro: vigilar, legislar y exigir que cada peso del erario tenga
nombre, apellido y destino, y que ese destino se traduzca en bienestar real
para nuestras comunidades”, indicó la Diputada Dunnia Montserrat Murillo López.
Así lo
señaló en su exhorto dirigido al Auditor Superior del Estado, Arnulfo Raúl
Zárate para que, una vez que este Congreso, mediante el proceso correspondiente,
le comunique la tercera modificación presupuestal aprobada por el 1er
Ayuntamiento de San Quintín, realice el análisis respectivo.
De
igual forma, le solicitó que remita a esta soberanía un informe pormenorizado
sobre los resultados y hallazgos que se obtengan de dicha revisión, a efecto de
dar puntual seguimiento y fortalecer la transparencia en el manejo de los
recursos públicos.
En su
exposición de motivos subrayó que, si algo nos ha enseñado la historia reciente
de nuestro país, es que cuando no hay transparencia, cuando no hay controles,
cuando no hay rendición de cuentas, lo que prospera es la corrupción, “y
nosotros, desde este Congreso, no podemos ser cómplices por omisión”.
Añadió
que, es momento de alzar la voz y exigir que los municipios dejen atrás,
prácticas que corresponden a una visión patrimonialista del poder, puesto que
no puede permitirse que se repartan o dispongan recursos como si fueran bolsas
personales de gasto, debido a que el presupuesto debe ejercerse con criterios técnicos;
vigilancia ciudadana y reglas claras.
Por
ello, propuso reforzar la normativa, para prohibir que existan partidas a libre
disposición en los presupuestos municipales, y que sea obligatorio que no se
puedan realizar modificaciones presupuestarias, sin la presencia de un tesorero
que garantice la transparencia en cada movimiento financiero.
Con
ello, no solo fortalecemos la rendición de cuentas, sino que también damos
certeza a la ciudadanía de que su dinero, se está utilizando en lo que
realmente importa: servicios públicos, seguridad, obra social, agua potable,
pavimentación y bienestar.
Finalmente,
puntualizó que, los tiempos de la discrecionalidad ya pasaron, no más partidas
abiertas, no más decisiones financieras sin sustento técnico, “porque si
permitimos esto, estaremos traicionando la confianza de la gente”.

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